MENU

  • LEITORES
  • quinta-feira, 26 de outubro de 2017

    ¡ESPIRITA! "NO DESISTA JAMÁS" Jorge Hessen



    Traducido por: Mercedes Cruz Reyes 
    Madri/Espanha

    El hombre no habría alcanzado lo posible si, repetidas veces, no hubiera intentado lo "imposible". En el anciano, por ejemplo, la constancia de la curiosidad de espíritu y de la apertura al mundo es un signo de juventud duradera. La conquista está en la persistencia de aquellos que luchan por lo que vale la pena como ideal. Luchar es persistir y la perseverancia es el camino del éxito, por eso mismo realiza lo improbable.

    El evangelista Mateo registra en el cap. 24 versículo 13 - "quien persevere hasta el fin éste será salvo". Ahora bien, con Jesús en el corazón, ante una realidad desafiante, nuestro coraje no sólo puede significar ausencia del miedo, sino la firme pertinacia a pesar del temor. ¡Sí! La vitalidad, la energía, el vigor, el trabajo son confirmados no sólo por la tenacidad, sino por la capacidad de la perseverancia y recomenzar.

    La perseverancia y la determinación son, por sí solas, omnipotentes. El aforismo "no desista jamás" socorrió y siempre salvará al hombre de la desesperanza. Y cuando estamos bajo inflexible indecisión, conseguiremos superarla si en tales circunstancias fuimos perseverantes, recatados y desnudos de arrogancia.

    El desistir ha sido la elección de muchos frente a la incómoda realidad que los fracasos y pérdidas les infligen, haciéndoles interrumpir o retroceder. Sin embargo, en cada uno de nosotros existe al menos un resquicio de esperanza, que es capaz de transportarnos hacia la dimensión de las posibilidades, haciéndonos creer en un inminente giro y el alcance del triunfo.

    Nuestros sueños necesitan persistencia y coraje para ser realizados. Nosotros los regamos con nuestros errores, fragilidades y dificultades. Cuando luchamos por ellos, no siempre las personas que nos rodean nos apoyan y nos comprenden. A veces estamos obligados a tomar actitudes solitarias, teniendo como compañeros sólo nuestros propios sueños.

    ¿Hay un misterio para la perseverancia? ¿Por qué nos sacudimos en algunas ocasiones de la vida y en otras no? La persistencia podría ser caracterizada por el susto del alma, todas las veces que está obligada a sumergirse dentro de sí misma. ¿Cuál será el rumbo de la mejor dirección, ante los escollos, de los charcos que encontramos en nuestro camino? ¿Abdicar del objetivo, optar por otra situación más fácil, o perseverar en nuestros planes, aun cuando por largo tiempo y arduas experiencias que nos lleven a llorar muchas veces?

    Quien persiste siempre alcanzará resultados y satisfacciones. Los grandes hombres de la historia soportaron problemas por años, hasta lograr la concreción de sus designios que los hicieron victoriosos.

    Persistencia es la hermana gemela de la excelencia. Una es la madre de la calidad, la otra es la madre del tiempo. Incluso no alcanzando el objetivo, quien busca y vence obstáculos, por lo menos hará cosas admirables. Y además, nuestra mayor gloria no reside en el hecho de que nunca caigamos, sino en levantarnos siempre después de cada caída.

    Cuando la Providencia coloca pedregales en nuestra caminata, no lo hace para desollarnos los pies, sino para aprovisionar material para la edificación de la base de nuestra conquista. El éxito jamás podrá descansar en la fragilidad de las facilidades. Los árboles son fuertes porque enfrentan los desafíos de la naturaleza, y clavan sus raíces con vigor, en la conquista de los elementos vitales. Con eso se resisten a intensos vendavales.

    Nenhum comentário:

    Postar um comentário